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Error diagnóstico y Abuso pericial PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Francesc Roca   
Friday, 31 de August de 2007
Indice de Artículos
Error diagnóstico y Abuso pericial
Página 2

Error Diagnóstico

Fuente: wikimedia Un niño de 6 años es llevado desde la escuela por la guardia urbana hasta urgencias del hospital. Era hijo de una familia calificada "de riesgo" por los maestros y los asistentes sociales. Aquel día tenía unas lesiones cutáneas que los maestros interpretaron como debidos a malos tratos. 

Una vez en urgencias, el pediatra emite un informe de "lesiones por malos tratos" y desde este momento, los padres son encarcelados y todos los 5 hijos del matrimonio son separados para quedar bajo la tutela de la administracion.

El medico forense del juzgado indica asimismo que las mismas lesiones que el pediatra, aunque no queda claro si lo explora personalmente o simplemente se limita a transcribir el informe del pediatra. el juez de instrucción tampoco escucha a nadie, ni a los padres, ni al niño ni a los hermanos, prejuzgando, y se mantiene en su resolución.

Al mes, los abuelos aconsejan a los padres camviar de abogado, que solicita un informe pericial, pero el juez se niega que un perito pueda ver al niño. Ja los ha condenado !

 

Cuando finalmente el caso debe ser juzgado, llega a un juez penal y autoriza que se pueda llevar a la práctica el estudio pericial, de forma conjunta con dos forenses distintos. Pero ya habían pasado 2 años, razón por la que era imposible hacer nada más que hablar con el niño, que destacaba por que lo único que deseaba era que le dejasen volver con sus padres. Por suerte .... la policía realizó fotografías del menor, y al verlas no hubo ninguna duda, coincidimos de forma unánime que se trataba de un excema, no de lesiones traumáticas ni hematomas. Evidentemente acabaron siendo absueltos. Pero el padre estuve 6 meses en prisión, la madre 3 y los hijos separados de los padres todo este tiempo, salvo una visita semanal los domingos por la tarde.

Si siempre el médico ha de ser prudente, para diagnostocar uns síndorme del niño maltratado tiene que serlo mucho más, asegurándese de forma concienzuda de que no está cometiendo un error.

Seudo-maltrato infantil

Un mejor conocimiento del síndrome de niño maltratado por parte de los pediatras llevó a que esta entidad fuera considerada y sospechada con creciente frecuencia en los últimos años. De este modo se logró aumentar el número de casos diagnosticados, muchas veces en etapas precoces. A la vez, surgió inevitablemente el fenómeno del diagnóstico erróneo (seudo-maltrato infantil ) y su cara contraria, el maltrato real no diagnosticado y que pasa desapercibido.
La literatura médica mundial cuenta con varios cientos de casos comunicados de estos errores. A partir de ellos se ha prestado más atención al estudio de los diagnósticos diferenciales, y el problema de diagnóstico erróneo comienza a aparecer en los textos. Este fenómeno, ha suscitado amplias controversias en la literatura médica, a veces desencadenadas por casos concretos que surgen en los medios de comunicación.
Fuente: wikimedia Se insiste con razón en que pasar por alto el diagnóstico de maltrato conlleva un riesgo cierto de nuevos daños, incluida la muerte del niño. Igualmente, se ha advertido que su diagnóstico erróneo constituye una forma generalmente grave de victimización iatrogénica que compromete al niño, su familia y su entorno y que podría ser asimismo considerada como un maltrato institucional debido a un abuso pericial.
Una parte significativa de errores de diagnóstico descritos corresponden a casos de síntomas o signos no suficientemente explicados que en realidad son casos de enfermedades raras, que siempre son difíciles de determinar. Ello supone un sufrimiento agravado de los que sufren estas enfermedades y sus familiares.

Sesgos profesionales

Fuente: wikimedia A los médicos se nos enseña que es preferible actuar, hacer de más que de menos, siendo preferibles los errores de comisión a los de omisión. En términos epidemiológicos puede decirse que se enseña a preferir los errores tipo 2 a los tipo 1; es decir, se prefiere convertir a un sano en enfermo (etiquetarlo de tal y someterlo a las cascadas diagnósticas y terapéuticas correspondientes) que dejar a un enfermo sin diagnosticar y tratar («en la duda, pide pruebas», o «en la duda, diagnostica, etiqueta»). En epidemiología, rechazar la hipótesis que es cierta, error tipo 1, es peor que aceptar una hipótesis falsa, error tipo 2. A los médicos se nos enseña, así mismo, que es tolerable el error tipo 2, calificar de enfermo a un sano (aceptar una hipótesis falsa de enfermedad), y que es intolerable el error tipo 1, calificar de sano a un enfermo (rechazar una hipótesis cierta de enfermedad).
Los juristas, sin embargo, son educados en el principio contrario, aceptado socialmente, de hacer lo imposible para evitar el error tipo 2, el calificar de culpable a un inocente («en la duda, se favorece al reo»).
La actitud intervencionista que favorece la aceptación preferente de los errores tipo 2, nada inocente, conduce, por ejemplo, a que millones de pacientes sean etiquetados en falso y tratados por ejemplo como hipertensos, con la morbilidad y mortalidad que comportan el simple cometido de enfermo y los medicamentos contra la hipertensión.



Modificado el ( Sunday, 01 de June de 2008 )
 
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